domingo, 30 de octubre de 2011

Busco que se haya abierto alguna ventana

Hoy me decidí a tomar las riendas de mi vida y cerrar un ciclo más‚ para abrir paso a uno nuevo‚ donde mis intereses precisan cambiar‚ mis prioridades que debo reconsiderar. Hoy he comprendido que una ventana‚ que más tarde se convirtió en una puerta más‚ se ha cerrado.

No fue el mejor final‚ mas en el amor ¿cuándo han habido finales felices?… si nuestras vidas no terminan antes‚ el final siempre es amargo. Siempre hay alguien que se tiene que resignar‚ sin más opción que ser sensatos y permitir que alguien más viva la felicidad que creerá encontrar en otra cosa… otra cosa exepto uno… el mismo que debe resignarse y dejar volar (mas en el vuelo hay turbulencias y un parabrisas con el que podrías estamparte…)

Para alguien como yo‚ ya no existe la espontaneidad en el amor. Es un fenómeno que finalmente siempre me ha dado el mismo resultado y obedece patrones ineludibles: Conoces a alguien y nadie de los dos opone resistencia y se besan… y variablemente pasan a tercera base. Alguien se empieza a sentir confundido pero continúa. Comparten una temporada y alguien toma consciencia y‚ dependiendo el caso‚ vuelve con su "ex" o se va con alguien más.

Naturalmente es un caso perdido cuando juntas a un insensato con alguien confundido‚ invariablemente si se es homosexual o heterosexual. El amor es así‚ y lo llamo amor porque al menos este reside auténtico en alguno de los dos. Esta autenticidad de amor es necesaria para que este fenómeno suceda‚ invariablemente alguien sale herido… el otro sale culpable aunque luego se la pasa maravillosamente.

No hay una solución oportuna‚ puesto que en tal momento se es ciego… y hasta sordo. Lo grave es cuando no entiendes que has sido más de una vez el insensato que sale herido por la misma razón de ser imprudente al dejarse llevar por un poco de cariño. Corruptibles somos todos.

¡Pero me quedan dos consuelos! Todo en esta vida cobra un balance y por eso la primavera volverá. También el hecho de que los proverbios provienen de sabios y que uno dice que "cuando se cierra una puerta‚ se abren dos ventanas". Solo falta ser lo bastante observador e inquisitivo para encontrar la ventana que se abrió.

sábado, 17 de septiembre de 2011

No me dejo dormir

Sigo yendo al puente que une el centro de la ciudad con la pequeña isla artificial donde yo vivo‚ desde donde‚ del otro lado llegabas siempre. Yo sin saber si esperabas a alguien más o acaso alguna vez a mí‚ hoy como cada día volví al puente que unía el centro con la isla donde yo vivo.

Hoy he venido a buscarte‚ a pesar de que me dijiste que te dejara a solas. Creo en lo que me has dicho sobre tu actual ausencia‚ pero ahora me surgen muchas dudas. He venido a mitad de la noche para tratar de construir otro encuentro casual‚ con las mismas ansias de siempre‚ la ansias por verte siempre.

Esta noche no puedo consiliar el sueño‚ solo me hundo en pensamientos sobre ti. Un poco más de ilusiones y quizá habría roto en llanto o enloquecido moderadamente. De cualquier forma… he salido a deambular a pesar de saber que no estarás. Y que no sabré qué decir si nos volvemos a encontrar.

lunes, 25 de julio de 2011

Aprovechándome de esta falta de público

Puedo medianamente decir cosas con cierta esperanza de ser notado, sin embargo no lo será/Agradezco esa virtud de por un momento ser sincero sólo conmigo y conservar verdades sólo para mí/Hoy es muy fácil saber y decir, pero se complica creer‚ admitir y saber lo que significan las cosas/Será que no me tengo la confianza o temo aceptar la respuesta‚ pero no sé leer lo que dicen sus miradas‚ sus palabras‚ sus modales e incluso dudo en creer en sus actos sobre mí/No lo sabes y seguramente tampoco lo sabe.

Después de todo qué diablos importa‚ si la vida hoy es fácil… tan fácil que no logro entender/Pero debe ser muy simple adaptarse a la soltura de las personas‚ de esa virtuosa falta de certeza‚ de la innecesaria atadura del compromiso… debe ser fácil adaptarse‚ ser parte y dejar de llamarlo egoísmo.

Es tan fácil estar ahí y dejarse llevar por lo que pase‚ nadie siente celos o eso se pretende‚ no existe tal atadura que la misma libertad de ponérsela‚ aunque sea por unas horas/Tomarle la mano‚ besarla‚ hacer el amor‚ ver películas‚ charlar por horas… creer que no puedes pedir nada más/Tal vez yo solo pediría poder vivirlo por el resto de mi vida… en medida de lo posbile. Quizá varias veces‚ quizá varias ocasiones‚ hasta varias personas… porque nada ni nadie es para siempre/Y eso nunca cambiará

jueves, 5 de mayo de 2011

tengo dos cosas que decir acerca de lo que digo:

esto es una catarsis
la belleza exterior muere antes que la esperanza

Lo hice bola y lo tiré al cubo de la basura…

Me acuerdo que yo no te amaba / tú te metiste entre entre mis cejas con uno de tus trucos / usaste artimañas de mujer… / pintura / perfume / vestidos / peinados / abrazos / y un beso robado por acercarme al fuego. Sinceramente me levantaste cuando me hallaba en el suelo / eso es ventajoso… / aún así te creí y me drogaste con tus labios llenos de nicotina / de tus toxinas kriptónicas / de tu escándalo / de tu voluntad por meterte en mi mundo… / desconocía tus fines / aún así me robaste / a la mitad de todo sufrí un síndrome de Estocolmo. Durante 40 semanas me tapé los ojos / viví tu realidad / viví mi mentira / aún consiente de ello me dejé llevar siempre por tus artificios / me enamoré de tu intensa forma de amar / aunque fuera mentira… lo hacías muy bien / …lo hacía muy bien. Aunque mis musas durmieran / dormía mi inspiración real / dormía mi alma / dormía mi esencia / … / poco a poco casi moría / reclamaba la vida / aún así… me lo creía.

Poco a poco fuimos una sola vida / el verano fue lindo… he de admitirlo / éramos algo muy cercano a una pareja hecha y derecha / desayunaba en tu casa / iba al trabajo / te compraba regalos / hacíamos el amor / me preparabas  comida / peléabamos / nos reconciliábamos / peléabamos / nos reconciliábamos / íbamos al cine / de compras / hacíamos cosas ordinarias / hablaba con tu madre / salíamos con tu madre / me cortabas el cabello / salíamos a fiestas / … / sin embargo… / también te conocí un poco más / ¿eras acaso tan feliz conmigo que querías tenerme siempre a tu lado? / ¿todo el tiempo? / no notaba que yo ya era de tu propiedad / … / terminó el verano / terminaban mis finanzas / comenzaba la escuela.

En este capítulo tuvimos la peor racha de todas / intenté dejarte varias veces / me convencías de lo contrario / pero yo estaba convencido de mi pasado / por duro que fuera / conocimos las dificultades / rompí el récord de decepciones / … / después de varios intentos y la navidad del 2010… / todo empezó a morirse y volverse otra cosa / puras obsesiones / primero tuyas / luego mías / lo pintaste trágico y negro / y hoy en día sigues mintiendo… de la misma forma / igual de bien / pero ahora es para molestarme / deberías soltarme ya / debería soltarte ya / tengo que desintoxicarme de tus sustancias tóxicas / y evitar las cenizas que quedaron del fuego que hubo entre nosotros / cenizas que asfixian / debería evitar tus abrazos / y tus groserías / vete a un lugar donde no me entere más de ti / ni de tus artimañas / pintura / perfume / vestidos / peinados.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Me pregunto si es algo natural

Odio las resacas de los noviazgos… terminas una relación y como quiera que sea algo se queda ahí atrapado… o quizá es como el mito de las fotografías en el que te roban el alma. Es odiosa esta parte del proceso pero después de todo, parece que no soy el único que se afronta a estas cosas.

Lo que -resumiendo- me ha pasado hasta el día de hoy en cuanto noviazgos es que después queda esa sensación de que algo se quedó abierto, y aún cuando pudo ser uno mismo el que decidió acabar con todo siempre resulta difícil afrontar la presencia del otro. Se te doblan las rodillas y caes antes esa "tentación" que más bien es producto de la costumbre… desprenderse del contacto físico no ha de ser tan fácil.

En fin… ¿por qué siempre después de terminar algo así siempre sucede que uno recae en dar besos e incluso volver a hacer el amor? el problema es corresponder o bien ser correspondido… es una cosa de alta exigencia de fuerza de voluntad… más bien si me ha sucedido es por esa falta de fuerza.

Métodos poco ortodoxos

Soy… digamos… un médico… cuyo nombre no les revelaré, pues el día de hoy me encuentro en un lugar desde el cual no podré darles consulta… pero he de decirles que mis pacientes me conocieron por mi métodos poco ortodoxos para curarlos. Algunas veces ni siquiera se han atrevido a llamarme médico, algunos me han llamado mago, curandero, brujo, loco, enfermo, orate… y un sin fin de etcéteras tanto ofensivos como halagadores.

Ahora que me encuentro fuera del ejercicio de mis servicios les contaré una historia, pues ya no me queda cordura suficiente, y me atrevería a decir que mi porción de lucidez es mínima. Este fue uno de mis últimos casos tratados, que digamos que funcionó casi a modo de conejillo de indias, pues experimenté con cerca de una docena de pacientes con el mismo método… pero sólo este me escribió sus resultados y seguimiento… es una persona sumamente aprehensiva y se toma todo muy en serio… le doy la razón: es un loco obsesivo.

Cuando se hizo mi paciente llegó a mí de unos veintitantos años, aunque a decir verdad lo sé porque me lo dijo, lucía bastante joven y hasta me daba cierto aire de adolescente. Llegó quejándose de una obsesión que le agobiaba… una obsesión por los traseros femeninos… y por los senos. Él dijo haber perdido la cabeza después de "haber perdido una enorme y lindo trasero"… yo supe exactamente a qué se refería.

Será que lo juzgué por la cara pero supuse que era un maniático sexual de esos que un día descubrieron que había mil maneras de tener sexo y parece que las había experimentado todas… como se había quedado con ganas y esa mujer ya no era más para él sufría ataques de ansiedad y ya tenía las uñas y el cabello hechos un desastre, así que -aprovechando que ahora está de moda el sufijo "terapia" para todo- le recomendé la masturboterapia.

Le dije: muy bien… te voy a recomendar que te masturbes, todo el día todos los días hasta que te aburras de ello. Le di una tarjeta con descuentos para una tienda de cine para adultos y amablemente lo despedí de mi consultorio no sin antes darle un par de palmadas en la espalda. Me senté un momento en la sala de espera y me partí de la risa hasta que unos colegas -lo supe por su uniforme blanco- tocaron a mi puerta y me llevaron a dar un paseo.

A juzgar por las cartas que me envió después con su seguimiento -el cual jamás recuerdo haberle pedido- este muchacho jamás se curó.