miércoles, 8 de julio de 2009

Mosquito

Salí una tarde de verano a buscar mi alimento, volé con mi molesto zumbido hasta una ventana blanca, con cristales de un aspecto inmóvil y pesado, una ventana que me recibía abierta y vulnerable. Entonces me posé con humano sigilo sobre la codera de un sofá verde, de una textura sinuosa y cadáveres de viejos ascendientes y quizá un amigo de no más de un mes, de alguna otra especie, por demás polvo y restos más visibles de lo que parece piel humana. Vi a lo lejos a la víctima, al probable exterminador; acercarme era peligroso, lo sabía, aunque por demás llevaba una ventaja, no me había visto ni sentido; volé hacia él y le zumbé en la oreja –qué torpeza la mía– me oyó y soltó un torpe manotazo, seguía atónito mirando algún horizonte, escapé… aunque sin irme muy lejos, sólo volé hacia arriba. Mientras me ocultaba vi algo: una luz, tan blanca, bella, magnética… no podía quitarle la vista de encima, era como un canto de sirenas o un dedo de caricatura que proviene de un pastel en la ventana de la abuela, la misma que alimenta al canario y atormenta al gato, me atraía y poco a poco me absorbía en la curiosidad. Volé lentamente con anhelo hasta la luz, en sinuosos círculos en el aire, pues pretendía seducirla. Qué bello sería, seducir esa luz, llevármela a casa y ser la envidia del charco… quizá hasta me casaría con ella, se la mostraría a mi madre, tal vez hijos, quizá una juguetonas luciérnagas, ¡quizá de aquí salían!… ¡eso es! ahora sabía el origen de las luciérnagas, sin duda debía llevarme la luz, pero antes debía llegar a ella, cortejarla y conquistarla. Aún está lejos… No sé por qué de pronto la luz se fue, creo que estaba estampado en una palma humana.

viernes, 3 de julio de 2009

Talk Show

Entramos en cinco… cuatro… tres… dos… uno… ¡estamos al aire! El animador agita sus manos a la sincronía del reflector que anuncia con ridiculez: "APLAUSOS" y sonríe torpemente a cientos de espectadores esperando la hora de pedir su opinión y restregar los errores  al malo de esa farsa novelesca… tal vez la madre, tal vez el amante. Los aplausos mueren paulatinamente al agitar de manos que pasma la multitud.
Entraba Carmen Solano con sus manos arriba interrumpiendo paulatinamente los aplausos y tomando aire para dar entrada al programa con una sonrisa carismática. <Hola, qué tal, están en su programa "Cosas de Familia" y el día de hoy tenemos "Mi Padre es un Insecto"; para eso tenemos a un invitado, el cual no revelaremos su nombres, lo llamaremos Carlos y distorsionaremos su voz para evitar que lo reconozcan sus familiares; un aplauso para Carlos, por favor>
Entraba Carlos, con su andar taciturno y tranquilo, que despedía un aroma a timidez y color de tristeza perpetua; un par de tenis usados y descoloridos, jeans y camisetas que nada salen de lo normal; y un casco de hormiga que cubría completamente su cabeza. Su voz sonaba granulada y grave, aunque clara y perfectamente modulada. Omitiendo el saludo publicitario de la señorita Solano se dirigió a su asiento sin más preámbulos.
<Carlos, tiene 19 años de edad y dice: Mi padre es un insecto…> estallan en aplausos interrumpiendo a Carmen uéntanos Carlos, ¿qué es lo que te llevó a pensar esto de tu padre?> decía inclinando la cabeza con un afán maternal. Carlos se acomodó el casco de hormiga y sonó una exhalación grave y granulada <Fue una vez, que encontré arrumbado en el armario un libro de Kafka, La Metamorfosis… y mientras lo fui leyendo no soportaba sentirme identificado, era yo, lidiando en contra de mis padres y mis obligaciones, presiones que no me pertenecían y me fueron heredadas, con sus miedos y su infancia…> El rostro de Carmen se tornó en un gesto de extrañeza, al parecer no entendía. Después de un incómodo silencio Carmen solo pudo pedirle a Carlos que continuara. <Un mes después tuvimos una plaga de insectos de cama… él y yo tuvimos que lidiar durante meses con picaduras y noches en que no podíamos dormir… todos eran igualmente asquero…> <Vamos a un corte comercial y volvemos en unos instantes, no se vayan> Carmen Solano guiñó de modo carismático e hizo un gesto ridículo que sólo un asesor de imagen habría podido recetar.  

Carlos se quedó atónito al ver tal interrupción, aunque sabía que podría pasar, así que no le tomó mucha importancia y esperó a que volvieran al aire. Carmen Solano se acercó a él y le entregó unas hojas amarillas con letras a mano y ella le dio la espalda <señorita…> <ya lo sé jovencito, pero esto es la TV, no es un programa de alcohólicos anónimos o terapia psicológica… esto es espectáculo> ella marchó hacia su cruz marcada en el stage y Carlos levantó el guión, que solo tenía algunas líneas: Mi padre me obligaba a trabajar mientras él se emborrachaba (mi padre no es alcohólico), Abusó de mi hermana pequeña (Pero si yo no tengo hermanas…), maltrata a mi madre (pero si ella vive con mi abuela…), me sacó de la escuela para enviarme a trabajar (pero si estoy estudiando la universidad...).

Estallaron los aplausos y el animador hizo sus patéticos ademanes y el letrero encendió los APLAUSOS, Carmen Solano dio de nuevo la bienvenida después de los comerciales y volvieron al caso de Mi Padre es un Insecto. <¿Y bien, dinos Carlos, qué fue lo que te hizo pensar que tu padre es un insecto?> <Golpeó a tu madre –dictó el apuntador de la oreja– comienza por ahí> Carlos ignoró el apuntador y luego se lo arrancó de su oreja dejándolo caer por su hombro. Continuó con su historia <cuando tuvimos el ataque de insectos de cama, él y yo estuvimos tratando de deshacernos de ella durante meses. Me di cuenta de que todos son igualmente asquerosos y se parecían tanto a Gregorio Samsa que me di cuenta de que mi padre y yo compartíamos algo –Carmen tomó aire para interrumpirle– ambos habíamos sido tratados como insectos por nuestra familia, él y yo cargamos con las responsabilidades de nuestros hermanos y cargamos con los miedos de nuestros padres… él y yo somos el mismo insecto> Hubo un silencio en el foro y una cara de asco en el rostro de Carmen y el productor, el animador veía ansioso su reloj y el público se quedó en silencio, esperando a Mi Marido Me Engaña con mi Madre.

La Oveja Dinosaurio