Hoy me decidí a tomar las riendas de mi vida y cerrar un ciclo más‚ para abrir paso a uno nuevo‚ donde mis intereses precisan cambiar‚ mis prioridades que debo reconsiderar. Hoy he comprendido que una ventana‚ que más tarde se convirtió en una puerta más‚ se ha cerrado.
No fue el mejor final‚ mas en el amor ¿cuándo han habido finales felices?… si nuestras vidas no terminan antes‚ el final siempre es amargo. Siempre hay alguien que se tiene que resignar‚ sin más opción que ser sensatos y permitir que alguien más viva la felicidad que creerá encontrar en otra cosa… otra cosa exepto uno… el mismo que debe resignarse y dejar volar (mas en el vuelo hay turbulencias y un parabrisas con el que podrías estamparte…)
Para alguien como yo‚ ya no existe la espontaneidad en el amor. Es un fenómeno que finalmente siempre me ha dado el mismo resultado y obedece patrones ineludibles: Conoces a alguien y nadie de los dos opone resistencia y se besan… y variablemente pasan a tercera base. Alguien se empieza a sentir confundido pero continúa. Comparten una temporada y alguien toma consciencia y‚ dependiendo el caso‚ vuelve con su "ex" o se va con alguien más.
Naturalmente es un caso perdido cuando juntas a un insensato con alguien confundido‚ invariablemente si se es homosexual o heterosexual. El amor es así‚ y lo llamo amor porque al menos este reside auténtico en alguno de los dos. Esta autenticidad de amor es necesaria para que este fenómeno suceda‚ invariablemente alguien sale herido… el otro sale culpable aunque luego se la pasa maravillosamente.
No hay una solución oportuna‚ puesto que en tal momento se es ciego… y hasta sordo. Lo grave es cuando no entiendes que has sido más de una vez el insensato que sale herido por la misma razón de ser imprudente al dejarse llevar por un poco de cariño. Corruptibles somos todos.
¡Pero me quedan dos consuelos! Todo en esta vida cobra un balance y por eso la primavera volverá. También el hecho de que los proverbios provienen de sabios y que uno dice que "cuando se cierra una puerta‚ se abren dos ventanas". Solo falta ser lo bastante observador e inquisitivo para encontrar la ventana que se abrió.
domingo, 30 de octubre de 2011
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