Tomé con valentía el micrófono y muy simpático en medida de mis posibilidades de readaptado social anuncié al colectivo, agradecí a la banda anterior y hablé de nuestras intenciones con una gentileza sólo evidenciada ante los gestos de ternura del público, quien seguro me tomó por simpático -cosa de la que ya empiezo a dudar- y dimos entrada a nuestra "simpática música sn ritmo"/Entre checar el sonido y comprobar conexiones sólo veía la cara de angustía de "El sujeto de la consola" quien no concebía que tal ruido fuera intencional... ¡qué marica! y comenzó la explosión, que de un modo progresivo iba subiendo el volumen y la masa sonora, con un perfecto aunque subjetivo control dimos entrada a nuestras inconformidades y nuestro modo de decir que estamos vivos... fue entonces cuando en esa penetración progresiva de una estridente masa sonora se fueron incorporando cada par de oídos frente a estas personas que sin nombre ni pasado antes sus ojos les mostraban algo que de no gustarles les provocaba ese efecto que no sabemos lo que es, sólo sabemos que está ahí y nos llama/Cuando en el éxtasis de nuestra catarsis uno de nosotros estalló en un arranque de furia contenida y agredió el micrófono con ungesto salvaje, luchando consigo mismo arrastrándose por el suelo, dejándose morir por fuera para vomitar esa masa de estrés, tripas y angustia que por dentro lo motivaba de un modo inspirador/Él mismo se perdió en otro mundo hasta que le pedí que comenzáramos a salir, es decir, bajar la intensidad, y entres sonido flotando y espectros de un suceso fuera del control científico, la voz de un joven extraño sonaba en el fondo de la barrera hablando palabras que yo no pude escuchar, hasta que quedó el último pedazo de escombro y todo quedó en silencio de nueva cuenta.
Mucha gente se alejó procurando su salud, otros tantos se acercaron a averiguar que había sido todo eso, a lo que con un gusto sin precedentes contestamos y regalamos algo del material del colectivo bajo ningún costo, fue en general, a partir de ese momento, un constante contacto con músicos y gente de ese mundillo artístico, comentarios casi todos positivos, cosa que nos alegró y nos motivó a seguir adelante con esto, con lo que ganamos una pérdida de miedo/Fue una tarde feliz hasta que comenzaba a llegar la noche.
